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Blefaroplastia inferior vía transconjuntival 

Blefaroplastia parpado superior
Dra. Lucía Payá Serratosa

Blefaroplastia inferior vía transconjuntival

Las intervenciones quirúrgicas en la zona del párpado son, generalmente, perecederas en el tiempo. Una cirugía para corregir bolsas u ojeras, o bien para limitar la caída de la piel del párpado superior sobre el ojo, es efectiva cuando se acude a profesionales y centros de garantía, con amplia experiencia y que dominan los tratamientos y la aparatología más innovadora.

Hoy te contamos qué es la blefaroplastia inferior vía transconjuntival, y cómo esta técnica es capaz de mantener los resultados a lo largo de la vida.

 

¿Qué es la blefaroplastia inferior vía transconjuntival?

Se entiende por blefaroplastia inferior a todos aquellos procedimientos quirúrgicos que tienen por objetivo tratar las bolsas palpebrales del párpado inferior para aportarles un aspecto estético mejorado.

El añadido de transconjuntival hace referencia al modo de actuar sobre la zona. La dinámica consiste en realizar una incisión en la conjuntiva sin provocar cicatriz externa. Esta técnica es altamente eficaz para mejorar el contorno de los párpados en personas que no tienen un exceso significativo de la piel.

La intervención se realiza bajo anestesia local y sedación. El cirujano realiza una pequeña incisión de entre 1 y 1,5 centímetros de longitud en el interior del párpado inferior con el objetivo de eliminar la cantidad justa de grasa para darle a la zona un contorno exterior más suave. Estas pequeñas incisiones consiguen que los bordes cortados entren en contacto entre sí sin necesidad de puntos. Por lo general, cicatrizan al día siguiente sin dejar rastro.

 

¿Cuándo es útil someterse a una intervención de este tipo?

La blefaroplastia inferior vía transconjuntival es apropiada en aquellos casos en los que los métodos tópicos no funcionan. Cuando las cremas no logran tratar la grasa bajo el párpado, la cirugía pasa a ser el único método efectivo.

Los pacientes que se someten a esta técnica suelen tener más de 35 años, pues es a partir de esa edad cuando comienzan a caer los párpados y se visibilizan problemas derivados de la predisposición genética.

A su vez, hay que considerar aspectos como trastornos oculares que puedan acelerar esta intervención o alguna condición médica preexistente.

Los problemas de tiroides conllevan un riesgo añadido, así como el ojo seco y la baja producción de lágrimas, la presión arterial alta y las enfermedades cardiovasculares.

 

¿Qué complicaciones conlleva esta cirugía? ¿Cuáles son sus beneficios?

La blefaroplastia inferior conlleva unos riesgos muy bajos. Puede aparecer hematoma, hinchazón palpebral, visión borrosa o doble. En cualquier caso, son situaciones transitorias que se pueden evitar o minimizar siguiendo las instrucciones previas del cirujano y sus indicaciones tras la cirugía.

En cuanto a los beneficios, la blefaroplastia inferior transconjuntival libra al paciente de molestas cicatrices y le permite pasar poco tiempo en el quirófano. Además, no se utilizan puntos de sutura.

El tiempo de recuperación es prácticamente inmediato, en pocos días se puede volver a la vida normal. Esta operación produce bajo nivel de trauma y garantiza una buena conservación de la forma del ojo.

 

¿Tiene carácter permanente la blefaroplastia inferior transconjuntival?

Todos los tipos de blefaroplastia son muy duraderas, y en algunas ocasiones, hasta permanentes. Ese es el caso de la blefaroplastia inferior transconjuntival. Las bolsas del párpado inferior no vuelven a formarse nunca, ya que están compuestas por un tipo de grasa que no depende de los cambios de peso. De hecho, la grasa que forma las bolsas la tenemos desde que nacemos, pero están escondida por un tabique, al que llamamos septum. Con el paso del tiempo o por predisposición genética este tabique pierde su fuerza y hace la que grasa se hernie hacia delante, formando las temidas bolsas que tanto nos envejecen. Es decir, las bolsas no son más que grasa herniada.

Hay veces que además de bolsa nos encontramos con una pérdida de tensión de la piel del párpado inferior. En estos casos, además de quitar la bolsa tendremos que tensar el párpado, precisando de puntos, pero éstos se encontraran muy pegaditos a las pestañas de manera que la cicatriz será prácticamente imperceptible.

En cualquiera de los dos casos, haya bolsa y/o piel las probabilidades de una reintervención con el paso del tiempo son prácticamente nulas.

Distinto es el caso de la blefaroplastia superior. En ese caso, el problema es la piel que va cediendo a favor de la gravedad.  Si bien es cierto, que para que haya que reintervenir por aparición de piel remanente ocurre en situaciones muy concretas, y cuando ya ha pasado mucho tiempo desde la blefaroplastia, hasta más de dos décadas. La piel sobrante no aparece de un momento a otro, sino que es un proceso muy lento que incluso se puede ir corrigiendo sin necesidad de intervención quirúrgica.

 

 

La blefaroplastia inferior transconjuntival es una intervención altamente efectiva en el párpado inferior. La cirugía es totalmente segura, poco invasiva y tiene carácter ambulatorio. Someterse a ella en una clínica con experiencia implica garantizarse un efecto duradero y permanente, es como liberarse de una preocupación devolviendo la luminosidad y el aspecto juvenil a la mirada.

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